La tableta blanca con una manzana dibujada en el centro cubría casi la totalidad del rostro de Destino, solo los lentes y su cabello despeinado se asomaban. Más para sí que para Muerte e Invierno comentó: “Tengo que confesar que al menos en lo que a mí respecta, la modernidad ha facilitado mi existencia”. Dio unos golpes con el dedo índice a la tableta y continuó. “Aunque conlleve otras complicaciones, es un alivio no tener que cargar con volúmenes y volúmenes de libros. Todo lo llevo aquí”. Con un dedo pulsaba la superficie de la tableta y no separó ni un instante la mirada del aparato.
Mostrando entradas con la etiqueta Invierno. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Invierno. Mostrar todas las entradas
jueves, 9 de diciembre de 2010
martes, 7 de diciembre de 2010
Invierno (V)
| lemons. by =PeanutToTheButter |
lunes, 6 de diciembre de 2010
Invierno (IV)
La ciudad siguió sufriendo el subir y bajar repentinos de la temperatura. Ráfagas de viento bienintencionadas helaban los huesos de todos los seres vivos que allí residían. En resumen, la ciudad seguía siendo víctima de las buenas intenciones de Invierno. Por cada ser vivo que rescataba, perdía otro, y en cada caso la temperatura daba un brinco súbito. Ya fuera para mal si no alcanzaba a lograr su cometido o para bien si se daba el caso en que rescataba a una víctima.
viernes, 3 de diciembre de 2010
Invierno (III)
| Purple Dream Scape by Gloria-Gypsy-Designs |
La emoción inicial pasó con la misma fugacidad con la que había llegado. Al abandonar el departamento decidió tomar un tren y visitar la campiña. En el camino a la estación de tren paso al banco y cerró su cuenta de ahorros, no tenía una fortuna, pero sí lo suficiente para vivir cómodo un par de meses. En la estación compró un boleto para un pueblo lo suficiente lejos de la ciudad que yacía a las orillas de un lago, pero que a su vez estaba lo suficiente cerca de la ciudad como para no sentir que abandonaba la civilización.
jueves, 2 de diciembre de 2010
Invierno (II)
Invierno recorría la ciudad. Su humor dejaba mucho que desear, ella lo sabía y eso empeoraba más la situación. Verano le jugó a Otoño una broma pesada que fue más allá de lo previsto y culminó en la incapacitación temporal de la víctima. Invierno tuvo que improvisar para no dejar que el clima se descontrolara aún más. El cambio debe ser gradual, no brusco - pensaba Invierno. Muchas criaturas y plantas necesitaban más tiempo para prepararse a su llegada, y por culpa de un acto infantil, muchos sufrirían. Una nueva ola de coraje la invadió, la ciudad fue recorrida de pronto por una honda de frio que hizo que algunos cristales crujieran. Cálmate – se reprendió. De lo contrario sólo empeorarás las cosas.
miércoles, 1 de diciembre de 2010
Invierno (I)
Los días cálidos habían llegado a su fin. La ciudad amaneció sitiada por cielos grises y ráfagas de viento helado recorrían sus calles amedrentando a los pocos que se atrevieran a poner un pie fuera. La brusquedad del cambio de clima produjo un efectivo toque de queda. Una figura recorría las calles con paso tranquilo, parecía que no se percataba del clima que le rodeaba. Aquí y allá se detenía para observar algún detalle en la construcción, el columpiarse de algún árbol, o una grieta en el suelo. A todas apariencias era ajeno al clima que le rodeaba.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)